Lonja de los Paños

DIRECCIÓN:
Rynek Główny 1-3, 31-042 Kraków

DESCRIPCIÓN

El primer edificio, hecho de piedra, se construyó aquí justo después de otorgarle a Cracovia los derechos municipales en el año 1257.

Las únicas huellas de aquellas instalaciones se conservaron tan sólo en los sótanos. En la 2a mitad del s. XIV, el constructor municipal Marcin Lindintolde construyó en el centro de la Plaza Mayor (Rynek Główny) un edificio cubierto de ladrillo, apoyado con contrafuertes, destinado para el comercio de telas. Conforme el privilegio de Casimiro el Grande, los comerciantes extranjeros podían vender sólo su propia mercancía y sólo en este lugar. El mercado estaba lleno de puestos. En su exterior y en paralelo a sus muros, en la parte de la calle Szewska, había una fila de tenderetes de zapateros y curtidores. Enfrente, en la parte de la calle Sienna, había dos filas de 64 ricos puestos, donde se comerciaba con casi todo. Este edificio gótico se quemó durante el gran incendio de la ciudad en el año 1555.

Su reconstrucción, finalizada en el año 1559, dio a la Lonja de los Paños (Sukiennice) en la forma renacentista y así el edificio se convirtió en uno de los mejores ejemplos de este estilo en Cracovia. La construcción gótica se dividió horizontalmente en dos partes con una bóveda de cañón y así se creó la primera planta, llamada smatruz, dedicada al comercio de todo tipo de mercancías. Se subía allí por unas escaleras cubiertas con logias, situadas en los lados más cortos del edificio. El acento arquitectónico más importante fue el remate en ático con arcadas que adornaba los muros cortafuegos (proyecto de Gianmaria Padovano) y disimulaba el tejado colapso. El ático lo coronó una crestería imaginativa con esculturas manieristas de mascarones, seguramente diseñadas por Santi Gucci.

Conforme pasaban los años, los Sukiennice perdían su esplendor, ya que no se renovaban ni reconstruían. Las fotografías del s. XIX muestran un edificio muy deteriorado, con varias construcciones de madera “pegadas” alrededor, en el que nos cuesta trabajo reconocer la perla de la Cracovia renacentista. En este estado el edificio se conservó hasta la reconstrucción que se llevó a cabo entre los años 1875 y 1879. Su autor, Tomasz Pryliński, añadió arcadas con arcos apuntados que hasta hoy en día albergan tiendas y cafeterías de lujo. La iluminación de gas instalada en aquel tiempo, y funcionando hasta hoy en día, resultó ser una curiosidad técnica. En la primera planta se abrió una galería sobre pintura polaca, sucursal del Museo Nacional inaugurado en el año 1883. Merece la pena fijarnos en el decorado modernista de la cafetería, obra de Jan Noworolski, y las policromías de Józef Mehoffer y Henryk Uziembła.

En el pasaje situado en el eje más corto del edificio (llamado cruz) se ve un gran cuchillo de hierro colgado en una cadena. Es el antiguo símbolo del Derecho de Magdeburgo que hace recordar que a los ladrones se les castiga cortándoles la oreja. Existe una leyenda relacionada con este objeto y dos hermanos, constructores de las torres de la iglesia de Santa María (Kościół Mariacki). Cuando uno se dio cuenta de que la torre que estaba construyendo no podía ser igual de alta que la otra, asesinó a su hermano con aquel cuchillo. Sin embargo, los remordimientos no le permitieron vivir y el fratricida se quitó la vida saltando de la torre que estaba construyendo.

: 2016-03-14 Mostrar etiqueta
Autor de la entrada: Natalia Kocur
Institución responsable de la entrada: Portal główny ES
  • Enviar a un amigo
  • Agregar a favoritos

¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo?
Representaciones extranjeras en Cracovia